Aumentan las consultas por TDAH en adultos chilenos: ¿cómo saber si lo tienes?

¿Alguna vez has sentido que tu mente va más rápido que tu capacidad de organizarte, o que terminar una tarea sencilla se convierte en una odisea? En Chile, cada vez más adultos están buscando respuestas sobre el Trastorno por Déficit de Atención (TDA) y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Las evaluaciones neurocognitivas han aumentado significativamente en los últimos años, impulsadas por una mayor conciencia sobre la neurodiversidad y el acceso a información en línea. Si alguna vez te has preguntado «¿tengo TDA?», este artículo es para ti.

¿Qué es el TDA y el TDAH? Diferencias clave

El TDA (Trastorno por Déficit de Atención) y el TDAH (con Hiperactividad) son condiciones del neurodesarrollo que afectan la capacidad de una persona para mantener la atención, controlar impulsos y, en algunos casos, regular el nivel de actividad motora. Aunque se trata de la misma condición base, el manual diagnóstico DSM-5 distingue tres presentaciones o tipos:

Tipos de TDA y TDAH según el DSM-5

El DSM-5 reconoce tres presentaciones principales del TDAH:

TDAH con presentación predominantemente inatenta

Predominan las dificultades relacionadas con la atención y la organización.

Algunas manifestaciones frecuentes son:

  • dificultad para mantener la concentración;
  • olvidar citas, compromisos o tareas;
  • perder objetos con frecuencia;
  • distraerse fácilmente;
  • dificultad para organizar actividades;
  • cometer errores por descuido;
  • comenzar proyectos y tener problemas para terminarlos;
  • dificultad para seguir instrucciones extensas.

Esta presentación es la que tradicionalmente muchas personas identifican como TDA sin hiperactividad.

TDAH con presentación predominantemente hiperactiva-impulsiva

Predominan la hiperactividad y la impulsividad.

Puede manifestarse mediante:

  • dificultad para permanecer quieto;
  • sensación constante de inquietud;
  • hablar excesivamente;
  • interrumpir conversaciones;
  • dificultad para esperar turnos;
  • actuar antes de pensar en las consecuencias;
  • tomar decisiones impulsivas;
  • necesidad constante de actividad.

En adultos, la hiperactividad física puede ser menos evidente que durante la infancia.

TDAH con presentación combinada

Se presentan síntomas significativos tanto de inatención como de hiperactividad e impulsividad.

La intensidad y la forma en que aparecen estos síntomas pueden cambiar durante las distintas etapas de la vida.

La neurodiversidad es el concepto que nos recuerda que estos patrones cerebrales son variaciones naturales del funcionamiento humano, no defectos. Comprenderlo es el primer paso para buscar apoyo adecuado.

TDAH y CIE-10: ¿qué significa el código F90?

Además del DSM-5, existe otra clasificación ampliamente utilizada en medicina: la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud.

En la CIE-10, los trastornos hipercinéticos se encuentran dentro de la categoría F90. Entre sus códigos se incluyen:

  • F90.0: trastorno de la actividad y de la atención.
  • F90.1: trastorno hipercinético disocial.
  • F90.8: otros trastornos hipercinéticos.
  • F90.9: trastorno hipercinético no especificado.

En Chile, la CIE-10 ha sido utilizada en el sistema sanitario y aparece en documentación y guías clínicas del Ministerio de Salud. La terminología y los criterios de la CIE-10 no son exactamente equivalentes a los del DSM-5, por lo que el código clínico correspondiente debe ser determinado por el profesional según la evaluación realizada.

TDAH vs. autismo: diferencias y similitudes

Una pregunta frecuente es cómo saber si una persona tiene TDAH o autismo. La confusión puede producirse porque ambas son condiciones del neurodesarrollo y algunas de sus manifestaciones pueden parecer similares.

Por ejemplo, tanto una persona con TDAH como una persona dentro del espectro autista puede presentar dificultades para mantener la atención en determinadas situaciones, regular sus emociones, adaptarse a ciertas demandas del entorno o desenvolverse socialmente.

Sin embargo, TDAH y autismo no son lo mismo.

¿Cuál es la principal diferencia entre TDAH y autismo?

En el TDAH, las dificultades centrales se relacionan principalmente con la regulación de la atención, la impulsividad y/o la hiperactividad.

En el trastorno del espectro autista (TEA), las características centrales involucran principalmente diferencias persistentes en la comunicación e interacción social, junto con patrones restringidos o repetitivos de comportamiento, actividades o intereses.

Por ejemplo, una persona con TDAH puede interrumpir una conversación porque tiene dificultades para controlar el impulso de hablar. Una persona autista, en cambio, puede experimentar dificultades para interpretar determinadas señales sociales o comprender aspectos implícitos de una conversación.

Esto es solo un ejemplo y no permite establecer un diagnóstico por sí mismo.

Síntomas que pueden parecer similares

Existen características que pueden aparecer en ambas condiciones, entre ellas:

  • dificultades para concentrarse;
  • problemas de regulación emocional;
  • dificultades de organización;
  • problemas en las relaciones sociales;
  • sensación de sobrecarga frente a determinadas situaciones;
  • dificultades académicas o laborales.

La presencia de una de estas características de forma aislada no permite diferenciar TDAH de autismo.

¿Se puede tener TDAH y autismo al mismo tiempo?

Sí. TDAH y autismo pueden coexistir en una misma persona.

Por este motivo, identificar una condición no necesariamente descarta la otra. Cuando existen características compatibles con ambas, puede ser necesario realizar una evaluación clínica más amplia que considere el desarrollo desde la infancia, funcionamiento social, comunicación, atención, impulsividad, conducta y desempeño académico o laboral.

¿Cuándo realizar una evaluación diferencial?

Puede ser recomendable solicitar una evaluación profesional cuando las dificultades de atención aparecen acompañadas de características como problemas persistentes en la interacción social, dificultades significativas para interpretar señales sociales, patrones repetitivos de comportamiento, intereses particularmente restringidos u otras características del neurodesarrollo.

También puede ser necesaria una evaluación diferencial cuando los síntomas atribuidos inicialmente al TDAH no explican completamente las dificultades de la persona.

El objetivo no es únicamente asignar una etiqueta diagnóstica, sino comprender qué factores están afectando el funcionamiento cotidiano y qué tipo de apoyo puede resultar más adecuado.

TDAH, dislexia y altas capacidades: cuando existen otras condiciones

El TDAH puede presentarse junto con otras características o condiciones del neurodesarrollo y del aprendizaje.

TDAH con dislexia

Una persona puede presentar TDAH y dislexia simultáneamente. Mientras el TDAH puede afectar la atención, la organización y el control de impulsos, la dislexia corresponde a una dificultad específica del aprendizaje relacionada principalmente con la lectura y el procesamiento del lenguaje escrito.

Cuando ambas condiciones están presentes, las dificultades académicas pueden ser más complejas. Una evaluación adecuada permite determinar qué dificultades corresponden a problemas atencionales y cuáles están relacionadas específicamente con el aprendizaje.

TDAH con altas capacidades intelectuales

También es posible presentar TDAH y altas capacidades intelectuales.

En algunos contextos se utiliza el concepto de doble excepcionalidad para describir a personas que presentan altas capacidades junto con una condición del neurodesarrollo o dificultad de aprendizaje.

Una alta capacidad intelectual no descarta el TDAH. De hecho, algunas personas pueden desarrollar estrategias que compensen sus dificultades durante años, haciendo que los problemas de organización, planificación o atención se vuelvan más evidentes cuando aumentan las exigencias académicas, universitarias o laborales.

Por eso, el rendimiento intelectual por sí solo no permite confirmar ni descartar un TDAH.

Diagnóstico diferencial: no todo problema de concentración es TDAH

Una parte fundamental de la evaluación consiste en determinar si los síntomas pueden explicarse mejor por otra condición o si existen condiciones simultáneas.

Dependiendo del caso, puede ser necesario considerar:

  • ansiedad;
  • depresión;
  • trastornos del sueño;
  • consumo de sustancias;
  • dificultades específicas del aprendizaje;
  • trastorno del espectro autista;
  • otras condiciones médicas o de salud mental.

Esta evaluación diferencial es especialmente importante cuando existen síntomas desde diferentes áreas del neurodesarrollo o cuando las dificultades no siguen el patrón habitual del TDAH.

Síntomas o señales de alerta

Los síntomas varían según la presentación y la edad. En adultos, el TDAH muchas veces se manifiesta de forma distinta que en niños:

Señales de inatención

•      Dificultad para concentrarse en tareas largas o poco estimulantes.

•      Olvidos frecuentes en actividades cotidianas (citas, compromisos, objetos).

•      Tendencia a procrastinar o empezar muchas tareas sin terminarlas.

•      Pérdida de objetos con regularidad (llaves, celular, documentos).

Señales de hiperactividad e impulsividad

•      Sensación interna de inquietud o agitación constante.

•      Dificultad para esperar o respetar turnos en conversaciones.

•      Tendencia a interrumpir o hablar en exceso.

•      Toma de decisiones apresuradas sin evaluar consecuencias.

Principales causas

Factores genéticos y neurológicos

El TDAH tiene una alta heredabilidad. Si algún familiar directo lo padece, las probabilidades de presentarlo aumentan considerablemente. A nivel cerebral, están involucrados circuitos que regulan la dopamina y la noradrenalina, neurotransmisores clave para la atención y el control ejecutivo. (estudio)

Factores ambientales

•      Exposición prenatal al tabaco, alcohol o estrés extremo.

•      Nacimiento prematuro o bajo peso al nacer.

•      Ambientes con alta demanda de atención sostenida y escasa estructura.

Factores emocionales y psicosociales

El estrés crónico, la ansiedad y los traumas pueden intensificar síntomas del TDAH o generar cuadros similares. Por eso, el diagnóstico siempre requiere una evaluación integral realizada por un profesional de salud.

¿Cuándo consultar a un médico?

Si los síntomas descritos afectan de forma persistente tu vida laboral, académica, social o emocional —y llevan más de seis meses presentes en distintos contextos—, es momento de buscar orientación profesional. El diagnóstico temprano permite acceder a estrategias y tratamientos que mejoran significativamente la calidad de vida.

Si te identificas con varias de estas señales, puedes iniciar una evaluación orientadora en MediGlobal desde la comodidad de tu hogar, sin esperas ni traslados.


¿Cómo se diagnostica el TDAH? El rol del DIVA-5

El diagnóstico de TDAH en adultos no se realiza con un solo test, sino mediante una evaluación clínica que combina entrevista profesional, cuestionarios validados y, en algunos casos, pruebas neuropsicológicas adicionales.

¿Qué es el DIVA-5?

La Entrevista Diagnóstica para el TDAH en adultos (DIVA-5, por sus siglas en inglés) es una de las herramientas semiestructuradas más utilizadas a nivel mundial. Está basada en los criterios del DSM-5 y evalúa los 18 síntomas nucleares del trastorno, tanto en la vida adulta actual como en la infancia. Además, mide el grado en que estos síntomas afectan distintas áreas de la vida diaria: trabajo, relaciones, hogar y vida social. Es aplicada por un profesional de salud entrenado y permite obtener un panorama claro y ordenado del perfil atencional del paciente.

Otras pruebas diagnósticas

•      Tests de neurodivergencia validados (cuestionarios de autopercepción con valor orientador).

•      Evaluaciones neurocognitivas: miden memoria de trabajo, atención sostenida y funciones ejecutivas.

•      Entrevistas con familiares cercanos para contrastar síntomas en la infancia.

El TDAH lo diagnostica un médico psiquiatra, neurólogo o psicólogo clínico con experiencia en trastornos del neurodesarrollo. No existe un test de diagnóstico definitivo sin evaluación profesional.

Opciones de tratamiento

El tratamiento del TDAH es multidisciplinario y se adapta a cada persona. Puede incluir:

•      Psicoeducación: comprender el propio funcionamiento cerebral es el primer paso del tratamiento.

•      Terapia cognitivo-conductual (TCC): desarrolla habilidades de organización, planificación y regulación emocional.

•      Intervención farmacológica: existen medicamentos aprobados que mejoran la función atencional; el médico determina si son necesarios y cuáles son los más adecuados según cada caso.

•      Entrenamiento en habilidades ejecutivas: técnicas de gestión del tiempo, manejo de la impulsividad y estructuración del entorno.

El objetivo no es «curar» el TDAH, sino proporcionar herramientas para que la persona pueda desenvolverse con mayor autonomía y bienestar en su vida cotidiana.

Prevención y manejo cotidiano

Si bien el TDAH tiene un componente genético que no se puede prevenir, sí es posible reducir su impacto con hábitos que favorecen el funcionamiento ejecutivo:

•      Establecer rutinas claras y consistentes en el día a día.

•      Dividir tareas grandes en pasos pequeños con fechas concretas.

•      Reducir distracciones del entorno durante el trabajo o estudio.

•      Priorizar el sueño reparador: la falta de descanso agrava la inatención.

•      Hacer actividad física regular: el ejercicio mejora los niveles de dopamina.

•      Practicar técnicas de mindfulness para entrenar la atención sostenida.

 

¿Reconoces estos síntomas en tu vida? En MediGlobal puedes agendar una consulta médica online con un especialista que puede orientarte en el proceso de evaluación diagnóstica, sin salir de casa y en pocos minutos.

 Preguntas frecuentes sobre TDA y TDAH

1. ¿Cuántos tipos de TDAH existen según el DSM-5?

El DSM-5 reconoce tres presentaciones: inatenta (antes TDA), hiperactiva-impulsiva y combinada. La presentación puede cambiar a lo largo de la vida.

2. ¿Qué es el test DIVA-5 y quién lo aplica?

El DIVA-5 es una entrevista diagnóstica semiestructurada para adultos, basada en los 18 criterios del DSM-5. Lo aplica un profesional de salud —médico psiquiatra, neurólogo o psicólogo clínico con especialidad— y evalúa síntomas actuales e infancia, además del impacto en la vida diaria.

3. ¿Puedo hacerme un test de neurodivergencia en línea para saber si tengo TDAH?

Los tests de neurodivergencia disponibles en línea son herramientas orientadoras, no diagnósticas. Pueden ayudarte a identificar señales y motivarte a buscar ayuda profesional, pero no equivalen a una evaluación clínica real. La mayoría de los cuestionarios gratuitos en internet no han sido diseñados ni validados por profesionales de la salud, por lo que sus resultados deben tomarse solo como un primer punto de referencia, nunca como un diagnóstico. Si alguna vez completaste un test de TDAH en línea y te quedaste con dudas, es completamente normal. Estas herramientas pueden ser un buen punto de partida para reconocer señales, pero la mayoría no están validadas clínicamente ni han sido diseñadas por especialistas. Un cuestionario gratuito en internet no puede reemplazar la evaluación de un profesional de salud capacitado.

4. ¿Quién diagnostica el TDAH en Chile?

El diagnóstico lo realizan médicos psiquiatras, neurólogos y psicólogos clínicos con formación en trastornos del neurodesarrollo. En MediGlobal puedes acceder a una consulta orientadora de forma online fonasa, particular o isapre.

5. ¿El TDAH es lo mismo que ser neurodivergente?

El TDAH es una de las condiciones incluidas dentro del concepto de neurodiversidad, junto al autismo, la dislexia y otras variaciones del neurodesarrollo. Ser neurodivergente significa que el cerebro funciona de manera diferente a la mayoría, sin que eso implique necesariamente un déficit.

6. ¿Cómo puedo iniciar una evaluación si creo que tengo TDAH?

El primer paso es consultar con un médico que pueda orientarte y derivarte al especialista adecuado. En MediGlobal puedes agendar una consulta médica online en minutos, desde cualquier dispositivo y sin filas de espera, para comenzar tu proceso de evaluación de forma segura y profesional.